Justificación

La Cultura de Paz es un proceso de consolidación de una nueva manera de ver, entender y vivir en el mundo, empezando por el propio ser y continuando con los demás, horizontalmente, formando red, promoviendo intercambio mutuo y superando diferencias desde una perspectiva local y global. Esa visión de paz coloca la vida en el centro de la educación, siendo el ser humano un actor fundamental en el proceso para alcanzar la paz y crear cultura para la paz y su vinculación en los procesos de construcción de paz para el sostenimiento de la vida en general. La paz es el eje que permitirá la integración de esfuerzos de manera sistemática y ordenada, de carácter institucional y académico en la cual estarán vinculados facilitadores y estudiantes para generar conocimiento respecto a áreas temáticas, en los cuales se inscribirán proyectos de investigación que comprenden objetivos y propósitos encaminados a dar solución o respuesta a problemas planteados en la región o que afectan a un grupo.
El desarrollo de la cultura de paz requiere que la sociedad se inspire, confíe y rompa la indiferencia desatando las cargas abrumantes del pasado, para abandonar su zona de confort y arriesgarse a construir cultura de paz. La construcción de la cultura de paz constituye un compromiso y una tarea permanente para sembrar un futuro sedimentado en valores, actitudes, comportamientos, modos de vida y acciones que respeten la vida de las personas, su dignidad y sus derechos, y que rechace la violencia y se adhiera a los principios de la libertad, justicia, solidaridad, tolerancia y entendimiento entre los pueblos, grupos y personas, es un sostén, una referencia permanente, una forma creativa de hacer comunidad con el género humano, de construir universalidad y unidad desde la diversidad, que debe tener y tiene implicaciones en el orden moral, educativo, político, social, cultural y económico.

Construir una cultura de paz trasciende la resolución de conflictos por medio de negociaciones de paz cuando implica a la sociedad civil. Lo que constituye que la construcción de paz coexiste como un proceso dinámico, no lineal, que implica diversidad de retos y frentes de acción paralelos; se da en múltiples ámbitos e involucra a actores de diferente naturaleza. La creación de una cultura de paz implica para los seres humanos y las sociedades de aprendizaje nuevas formas para la resolución de conflictos.
Educar para la construcción de la cultura de paz implica educar al ser humano para que ejerza la ciudadanía mundial; es por ello que esta educación debe implicar y acoger todos los niveles y modalidades educativas, partiendo de la experiencia de vida cotidiana. En ese contexto, la universidad se convierten en guardián de la cultura y de la paz, precisamente tal preocupación justifica la necesidad desde muchas dimensiones la necesidad de una educación para conseguir mejora en las relaciones humanas, considerarse como segmentos pedagógicos que tienden a desarrollarse ante la ausencia de la guerra para un cambio social creativo, donde la armonía habla de una paz en sentido positivo para el cambio partiendo de la no violencia mediante el desarrollo de actividades y acciones de paz que demandan cambio de valores.

Desde esa perspectiva, se justifica la presencia de la Cultura de la Paz ante la presencia de acciones violentas y el No al reparto equitativo de bienestar, donde justicia e igualdad sean valores prioritarios para una sociedad no violenta a partir de la solidaridad, así como la ausencia de guerra a la reducción voluntaria de las necesidades, permitiendo la reivindicación social, planteada en reducción voluntaria de necesidades. La línea de investigación Cultura de Paz de la Universidad Bicentenaria de Aragua, constituye una tejedora de puentes entre los organismos internos y externos que impregnan cada una de las actividades de indagación. Estos puentes contienen núcleos de significación que permiten articulaciones tales como.
- Educar para la Paz
- Derechos Humanos
- Justicia y paz
- Empoderamiento
- Ciudadanía Democrática
- Transformación Social
- Solución Pacífica de Conflictos.
En ese contexto, la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA) ha entendido que los avances de la ciencia y la tecnología abren un camino para la transformación educativa, igualmente, que la educación tiene un rol que va más allá de la formación de profesionales. Es decir, la educación para la construcción de una cultura para la paz, formadora de ciudadanos en un ambiente de justicia, respeto y libertad; siguiendo la corriente de los enfoques de una educación solidaria e incluyente, como parte de la transversalidad curricular para responder al avance de la cultura; educar de cara y para la vida, desarrollando actitudes coherentes con los derechos humanos.
De esa forma, la educación para la construcción de cultura de paz, tiene una visión amplia, que involucra no solamente las instituciones constituidas formalmente, sino que compromete igualmente a todos los sectores de la sociedad. En su visión amplia, la educación para crear cultura de paz sirve para proscribir hábitos y costumbres de violencia, adquiridos en una cultura violenta.
